Tormento No se abría, la oscuridad que me rodeaba me mantenía encerrado y empezaba a infectarme... La puerta no se abría y mis frenéticos golpes hacia su firme madera carcomida eran inútiles. Sentía miedo, un terror que me asfixiaba, apretaba mi cuerpo al igual que una serpiente que abraza a su presa.
Poco a poco ese miedo se transformó en indiferencia, la indiferencia en indignación y la indignación en puro odio.
Llegué a odiarla, a aquella oscuridad que me ahogaba, a aquella sociedad que me corrompía.
¶ 4:36 PM |